Ventajas de la Metodología Lean Thinking

Ventajas de la Metodología Lean Thinking



El controlar el tipo de recursos con los que cuenta una empresa, con el objetivo de obtener el máximo rendimiento posible, es una de las principales preocupaciones a las que tiene que hacer frente un equipo directivo. No siempre es acertada la metodología que se aplica para gestionar esos recursos, por lo que es necesario adoptar otro tipo de estrategia distinta a la que veníamos realizando.
Estas nuevas estrategias, basadas en la metodología Lean Thinking   tienen como principal objetivo adoptar una serie de medidas encaminadas a eliminar el despilfarro que se produce en un determinado punto del proceso productivo de una empresa . El Lean Thinking  obvia ciertos procesos para centrarse en las necesidades de los clientes más inmediatas, las que aportan verdadero valor, prescindiendo de las menos necesarias.
Para poder aplicar correctamente esta metodología Lean Thinking es necesario que hagamos un análisis muy riguroso sobre la empresa o proyecto que nos ocupa. Tenemos que llegar a definir que actividades pueden ser apartadas por el escaso valor que nos aporta y que producen en la mayoría de los casos un gasto innecesario que hasta el momento torpedeaban los planes de inversión o crecimiento de una empresa.
Aplicar la metodología Lean Thinking es vital para reconducir una empresa en riesgoCLICK TO TWEET

Entre las actividades que son analizadas por el Lean Thinking , podemos encontrar desde los gastos de stocks que son innecesarios, los gastos de transporte o de desplazamiento que gravan el valor de nuestro producto, el tiempo que se puede llegar a perder entre la realización de ciertas actividades o los famosos tiempos muertos producidos por el retraso de otros departamentos que trabajan con nosotros.
De todos estos procesos , el que tiene una mayor relevancia es sin duda alguna el despilfarro que se puede llegar a producir por no saber gestionar adecuadamente el capital humano con el que contamos. Uno de los mayores errores es no saber reconocer los perfiles más apropiados para un determinado puesto o designar labores no apropiadas para cada persona en concreto.
Es en definitiva, esencial poder aplicar un plan Lean Thinking para poder definir qué procesos son los verdaderamente productivos para poder apartar aquellos que solamente retrasan, originan perdida de tiempo y tiene grandes costes económicos.